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jueves, 10 de octubre de 2019

RESPÉTESE MEJOR LA INTIMIDAD DE LOS PACIENTES (II)


Preservar la intimidad de los enfermos es uno de los aspectos más descuidados por el sistema sanitario en su actividad cotidiana, pese a ser un indicador de calidad y formar parte del proceso de humanización de la Medicina en el que actualmente estamos inmersos. Existe una gran distancia entre lo que se dice (¡la preservación de la intimidad del paciente ante todo!) y lo que se realiza en la práctica (olvido cotidiano del respeto de esa intimidad)1,2.
Es algo que ocurre, pese a las recomendaciones de todos los manuales profesionales de cualquier categoría sanitaria, a pesar de los requerimientos de los diferentes códigos deontológicos, y en contra de las actuales exigencias legislativas sobre su protección (Artículo 18.1 de la Constitución Española [BOE número 311 de 29 de diciembre de 1978], Artículo10.1de la Ley General de Sanidad [Ley 14/1986, de 25 de abril, BOE número 102], preámbulo de la Ley de Autonomía del paciente [Ley 41/2002, de 14 de noviembre, BOE número 274], Artículo 1.3 de la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen [BOE número 115 de 14 de mayo de 1982], y el punto 4.1 de la Orden SSI/81/2017, de 19 de enero, por la que se determinan las pautas básicas destinadas a asegurar y proteger el derecho a la intimidad del paciente, por parte de los alumnos y médicos Residentes en Ciencias de la Salud [BOE número 31 de 6 de febrero de 2017]). Siendo sancionado su incumplimiento por el Artículo 199.2 del actual Código Penal (Título X, Capítulo I)3.
Se desnuda innecesariamente a los enfermos2, no se impide que una visita inoportuna al despacho contemple la desnudez de un paciente que esté siendo explorado4, no se cubren debidamente los cuerpos desnudos en exploraciones radiológicas que exigen quitarse la ropa, se exponen innecesariamente los genitales de los pacientes en los quirófanos, no se cubre el pene, por ejemplo, en las ecografías escrotales, etc.
Y aunque es un hecho que afecta a enfermos de cualquier sexo, existe una cierta tendencia de género; en el sentido de que se tiene una mayor sensibilidad hacia la protección de la intimidad femenina que de la masculina. Quien esto suscribe, y estoy seguro que muchos lectores, tiene experiencia en ese sentido; tanto personal como ajena.
Existe la creencia de que los hombres son menos pudorosos que las mujeres y que, por tanto, es menos necesario salvaguardar su intimidad; con lo que se tiende a descuidar este aspecto del trato con el enfermo varón. Cuando lo cierto es que el tipo de socialización recibida por los varones les impide percibir y expresar su malestar en estos contextos; verbalizándolo bastante menos que las mujeres5. Pese a lo cual, las personas que trabajan en el sistema sanitario actúan como si fuera cierta esa falta de pudor y como si los hombres no merecieran el mismo respeto por su intimidad que las mujeres. Sin embargo, tanto los hombres, como las mujeres, prefieren que las exploraciones íntimas les sean practicadas por sanitarios de su mismo sexo6. Una cosa que no siempre es posible hacer, y que la imparable feminización de la Medicina hará cada vez más improbable que suceda para los hombres.
Hasta no hace mucho, la situación estaba más o menos compensada porque, aunque los médicos eran mayoritariamente varones, las enfermeras, eran, y son, mayoritariamente mujeres. La vergüenza del paciente que iba a ser explorado estaba equilibrada por sexos, pues siempre estaba presente personal del propio sexo, en tales exámenes (con sus excepciones); así como la salvaguarda de su intimidad.
Pero esta situación está cambiando con la feminización de la Medicina. Cada día es más probable que en tales exploraciones sólo esté presente personal femenino. Lo que las hace especialmente penosas para los pacientes varones. Sobre todo si se tiene en cuenta la menor sensibilidad del personal femenino hacia el respeto de la intimidad del enfermo varón7; por creer, repito, que éste tiene menos pudor y requiere un menor cuidado de la misma. Como si las leyes de protección de la intimidad no cubrieran a todos los ciudadanos con independencia de su edad, sexo, raza, creencias, etc…
Por eso es necesario que los sanitarios cambien de actitud para atender más adecuadamente a sus pacientes. Hay que retirar de los manuales y de la mente de los sanitarios la idea de que hay que evitar la desnudez innecesaria (por ejemplo) “sobre todo si el paciente es mujer”. Pues eso era válido cuando los médicos eran mayoritariamente hombres; pero esa idea no es válida la actualidad ni lo será en el inmediato futuro. Los hombres también tienen pudor, su intimidad también merece respeto y protección, y cada vez estará más expuesta ante el personal sanitario femenino, por las razones antes expuestas. Preservar la intimidad es un derecho legal para los pacientes, y una obligación para todos los sanitarios. No puede haber dudas al respecto.
El personal sanitario femenino (y el masculino) debe cambiar su mentalidad para modificar su actitud. Si actualmente no actúan con la corrección debida en esa protección de la intimidad de los pacientes2, las perspectivas futuras, sobre todo para el paciente varón, son ciertamente sombrías. Pues transmitirán esas actitudes los médicos en formación especializada, enraizando una costumbre que está costando erradicar.
Pero ese cambio no ocurrirá espontáneamente, habrá que trabajarlo..., y mucho. Pues, lejos de lo que se piensa, las mujeres sanitarias no son tan empáticas como se cree; por lo que no es factible que adopten una actitud más positiva en la protección de la intimidad de sus pacientes varones de un modo espontáneo. Es cierto que las mujeres de la población general son más empáticas que los hombres (en líneas generales); lo que nos permitiría esperar que se diera ese cambio de actitud de un modo automático o, incluso, que no fuera necesario porque ya se da. Pero los datos impiden ser tan optimistas. Se ha comprobado que las mujeres médicos, no son más empáticas que sus colegas masculinos8. La diferencia que se encuentra en la población general, se iguala durante el estudio de la carrera; semejanza que se afianza durante la especialización, y se consolida con el ejercicio de la profesión9. Y lo mismo sucede con las enfermeras2,10.
El personal sanitario femenino (y también el masculino), habrá de cambiar su mentalidad para proteger la intimidad de los varones con el mismo empeño aplicado a sus pacientes femeninas. Cosa para la que será necesario hacer un fuerte ejercicio pedagógico. Y las sugerencias de protección por parte de los pacientes (hombres y mujeres) a sus médicos, enfermeras y técnicos, contribuirá a ese cambio. Si un paciente ha de bajarse los pantalones para hacerse una radiografía de cadera, o desnudar el torso, para una de tórax, por ejemplo, puede pedirle antes a la persona que le explore que le dé algo que le cubra, si no se lo ofrece espontáneamente. Si ante una ecografía escrotal, se le pide que se baje los pantalones y la ropa interior (dejando al descubierto el escroto, como es lógico, e, innecesariamente, el pene) sin que se le ofrezca nada para taparse, puede solicitar algo que le cubra para realizar la acción sin exponer innecesariamente el pene y permitirle esconderlo durante la exploración. O algo tan anodino como la exploración de una rodilla, que exija bajarse los pantalones para verla, también se puede solicitar algo para cubrir la zona pélvica antes de hacerlo, pues los exploradores han de tener la zona a explorar expedita para poder verla y manipularla, pero es innecesario que vean el tipo de ropa interior que lleva el paciente y su color.
Y, así, si además de la necesaria pedagogía realizada sobre estos profesionales por las instituciones, todos los pacientes hagan ese requerimiento (al que los sanitarios no pueden negarse), se conseguirá, poco a poco, cambiar las actitudes en la dirección marcada por este artículo.


REFERENCIAS.
1van Empel IWH, Dancet EAF, Koolman XHE, Nelen WLDM, Stolk EA, Sermeus W, D’Hooghe TM, Kremer JAM: Physicians underestimate the importance of patient-centredness to patients: a discrete choice experiment in fertility care. Hum Reprod, 2011; 263: 584-593
2López F, Moreno ME, Pulido ML, Rodríguez M, Bermejo B, Grande J: La intimidad de los pacientes percibida por los profesionales de Enfermería. NURE Inv. [Revista en Internet] 2010 May-Jun. 7(46). [consultado el 01/03/2019]. Disponible en: http://www.nureinvestigacion.es/OJS/index.php/nure/article/viewFile/488/477
3Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado: Código penal y legislación complementaria. BOE, Última Actualización del 14 de diciembre de 2017. [consultado el 01/03/2019]. Disponible en: https://boe.es/legislacion/codigos/codigo.php?id=038_Codigo_Penal_y_legislacion_complementaria&modo=1
4Ramos Brieva JA: Respetar la intimidad del paciente: una estrategia de pequeños pasos. J Healthc Qual Res. 2018; 33(5):305-306
5Ramos Brieva J: Un encuentro con el placer. La masturbación femenina. Espasa-Calpe. Madrid. 2002
6Consedine NS, Reddig MK, Ladwig I, Broadbent EA: Gender and Ethnic Differences in Colorectal Cancer Screening Embarrassment and Physician Gender Preferences. Oncol Nurs Forum. 2011; 38(6): E409-E417
7Meerabeau L: Husbands' participation in fertility treatment: they also serve who only stand and wait. Sociol Health Illn, 1991; 13 3: 396-410
8Hojat MGonnella JSNasca TJMangione SVergare MMagee M: Physician empathy: definition, components, measurement, and relationship to gender and specialty. Am J Psychiatry. 2002; 159(9): 1563-1569
9Kay J: Traumatic deidealization and the future of medicine. JAMA. 1990; 263(4): 572–573
10Yuguero O, Ramon Marsal J, Esquerda M, Vivanco L, Soler-González J: Association between low empathy and high burnout among primary care physicians and nurses in Lleida, Spain. Eur J Gen Pract. 2017; 23(1): 4-10

martes, 26 de febrero de 2019

RESPÉTESE MEJOR LA INTIMIDAD DE LOS PACIENTES (I)



Nuestro sistema sanitario público tiene un nivel bastante alto, y muy pocos usuarios dudan de la pericia de sus médicos, de la profesionalidad de sus enfermeras, o de los medios puestos a su disposición1. Pese a ello, nuestro sistema parece haber perdido el tren de la satisfacción del paciente1, porque se ocupa muy poco de proteger y respetar su intimidad.
Balint introdujo en 1969 el concepto de “Medicina Centrada en el Paciente (MCP)”2 reivindicando centrar el esfuerzo sanitario en la persona e individualizando su atención. La MCP considera tan importante la pericia en el tratamiento de los pacientes, como la protección de su intimidad, su dignidad y su derecho a la información1,3. Pese a que tal tipo de cuidados se recogen en la legislación actual, en nuestro medio apenas están implantadas1.
En base a esas ideas, en 1984 se introdujo en España el Plan de Humanización de la Asistencia Hospitalaria, que recoge, entre otras cosas, la necesidad de respetar la intimidad del paciente4. Cosa que, poco después, impuso el legislador, como un derecho de los pacientes y un deber de obligado cumplimiento para los sanitarios, en la Ley General de Sanidad de 1986 (Ley 14/1986, de 25 de abril, BOE número 102) y la Ley de Autonomía del paciente del 2002 (Ley 41/2002, de 14 de noviembre, BOE número 274), así como en la más reciente Orden SSI/81/2017, de 19 de enero (BOE número 31, de 6 de febrero de 2017), que asegura y protege el derecho a la intimidad del paciente por los alumnos y médicos residentes.
La humanización de la Medicina es, hoy, una parte fundamental de la calidad del servicio que se presta a los pacientes. Y humanizar es mucho más que ser corteses, bastante más que disponer espacios libres donde hablar tranquilamente, más aún que ser amables con pacientes y familiares e informarles con sencillez5, o proteger sus datos. Humanizar tiene un significado mucho más profundo, conlleva numerosas implicaciones, y se expresa en pequeños detalles.
Todo aquello que incida en aminorar la satisfacción del paciente genera, sin duda, una menor percepción de la calidad asistencial percibida. Y, repito, en España estamos perdiendo el tren de la satisfacción del paciente1. Porque, entre otras cosas, no se protege su intimidad como es debido.
Y hacerlo  no precisa de grandes inversiones, basta con cambiar algunas actitudes del personal (facultativos, enfermería y otros profesionales sanitarios). Son acciones, muy habituales, que debemos cuidar y no se hace.
Las enfermeras, y sus auxiliares, son el personal sanitario que mantiene un contacto más cotidiano con los enfermos. Por eso sus actitudes y comportamientos influyen también, y de un modo notable, en la percepción de la calidad asistencial percibida, con independencia de su pericia profesional. Y en lo que respecta al respeto de la intimidad del paciente, queda mucho por recorrer en este sector.

La desnudez forma parte de la intimidad de las personas; y las enfermeras reconocen que desnudan innecesariamente6, cuando todos sus manuales inciden expresamente en que hay que evitarlo. Y lo hacen pese a que el personal de enfermería considera el respeto a la intimidad del paciente como algo imprescindible para su buena atención7. Pero sólo lo admiten de una forma teórica, porque su aplicación práctica deja mucho que desear, como advierte sin tapujos la Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Enfermería de Barcelona8, entre otros.
Hay formas muy diversas de romper este derecho en un entorno sanitario, donde los cuerpos se desnudan para hacer exploraciones, aplicar tratamientos y en el quirófano. Muchas de esas exposiciones corporales se pueden limitar mucho. Pero no siempre se hace.
Sin embargo, existe una costumbre más cotidiana y aparentemente insignificante que altera ese derecho a la intimidad de los pacientes de una forma significativa.
Cualquier usuario del sistema público (quien esto subscribe, y quienes leen estas líneas), tiene la desagradable y frecuente experiencia de comprobar cómo el personal sanitario (usualmente enfermeras y auxiliares, aunque también otros profesionales) irrumpe inopinadamente en la habitación donde saben que está desnudándose, o vistiéndose, por ejemplo, sin llamar a la puerta; o, si llama, no espera la respuesta; entrando, en cualquier caso, sin pedir permiso. Algo que sucede también en las salas de exploraciones o de curas donde se sabe que el paciente está parcial o completamente desnudo. Son situaciones que nada tienen que ver con la necesaria presencia de este tipo de personal asistiendo al médico en exploraciones específicas o tratamientos concretos. Ni con las acciones de enfermería, o sus auxiliares, sobre el cuerpo expuesto de los pacientes. Es otra cosa. Sucede a diario, y tiene que ver tanto con la desnudez innecesaria, como con la innecesaria invasión de la intimidad. Subrayando la voz innecesaria. Es una costumbre que está generalizada en una amplia variedad de Servicios y especialidades.
Una acción que, además de deontológicamente recusable, constituye un delito contra la intimidad y la propia imagen, protegido por el artículo 18 de la Constitución Española (BOE número 311 de 29 de diciembre de 1978), por la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen (BOE número 115, de 14 de Mayo de 1982), y su penalización está tipificada en el Código Penal (Título X del Libro II, artículo 197.19.
La cuestión es grave. Y que sea denunciada ante los juzgados está al albur de que nos encontremos con un paciente especialmente querulante. Cuando es algo que deberíamos cuidar, de entrada, “de oficio”, como parte de nuestras rutinas diarias.
Es un problema cotidiano que aminora profundamente la calidad percibida de los pacientes y, por tanto, debería preocuparnos. Sobre todo porque su solución es bien sencilla. Basta con llamar educadamente a la puerta, siempre, pedir permiso para entrar, esperar la respuesta, y no entrar si esta es: “espere un momento” (Figura 1). El coste es cero euros.
Respetar la intimidad de los pacientes es tanto un derecho para ellos como una obligación para nosotros; y el respeto a esos derechos es una cuestión de calidad10.

REFERENCIAS.
1Illana F: La organización centrada en la satisfacción del paciente. Rev Calidad Asistencial 2003; 18(5):2 59-260
2Balint E: The possibilities of patient-centered medicine. J R Coll Gen Pract, 1969; 17(82): 269-276
3Sacristán JA: Medicina basada en la evidencia y medicina centrada en el paciente: algunas reflexiones sobre su integración. Rev Clin Esp. 2013; 213(9): 460-464
4Ministerio de Sanidad y Consumo. Instituto Nacional de la Salud. Subdirección General de Atención Hospitalaria: Plan de Humanización de la Asistencia Hospitalaria. Madrid. Centro de Publicaciones del Ministerio de Sanidad y Consumo. 1984
5Bermejo J: Humanizar la asistencia sanitaria. Bilbao. Descleer de Brouwer. 2014
6López Espuela F, Moreno Monforte ME, Pulido Maestre ML, Rodríguez Ramos M, Bermejo Serradilla B, Grande Gutiérrez J: La intimidad de los pacientes percibida por los profesionales de Enfermería. NURE Inv. [Revista en Internet] 2010 May-Jun. [consultado el 29/05/2018]; 7(46). Disponible en: http://www.fuden.es/FICHEROS_ADMINISTRADOR/ORIGINAL/orig_intimidad_46.pdf
7Stavropoulou A, Kaba E, Obamwonyi VA, Adeosun I, Rovithis M, Zidianakis Z: Defining nursing intimacy: Nurses’ perceptions of intimacy. Health Sci J. 2012; 6(3): 479-495
8Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Enfermería de Barcelona: La ética de la intimidad: un reto para las enfermeras. Barcelona. Colegio Oficial de Enfermería de Barcelona. 2008
9García López A: Delitos contra la intimidad, el derecho a la propia imagen y la inviolabilidad del domicilio. AlfredoGarciaLopezAbogados. 2016  [consultado el 31/05/2018]. Disponible en: http://www.alfredogarcialopez.es/penal-4/
10Hernando P: Los derechos de los pacientes: una cuestión de calidad. Rev Calidad Asistencial. 2005; 20(6): 353-356

martes, 4 de junio de 2013

De las privatizaciones sanitarias

Muy escuetamente, y sólo para suscitar reflexiones en cada cual:

¿Cómo es posible que en algunas Áreas madrileñas estén retirando los Centros de Salud Mental cuando la LEY 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, en su Cap III. Art 20.1 dice: “La atención a los problemas de salud mental de la población se realizará en el ámbito comunitario, potenciando los recursos asistenciales a nivel ambulatorio y los sistemas de hospitalización parcial y atención a domicilio, que reduzcan al máximo posible la necesidad de hospitalización”?
¿Acaso una Ley puede saltarse a la torera? ¿No hay que modificarla o derogarla antes de actuar en contra de lo que ordena? Y si no se actúa así: ¿no se está cometiendo un fraude de Ley? ¿Es que dicha Ley no es de aplicación Estatal con independencia de las competencias Autonómicas, que sólo pueden dictar normas de desarrollo y complementarias a ella?
¿No es en realidad el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS) [constituido por las empresas privadas interesadas en meterle mano a la Sanidad, como negocio] un verdadero lobby para lograr la privatización de la sanidad pública?

¿Y cómo se puede aceptar una candidatura (la de la empresa de Puerto Rico) que dice de entrada que quiere promover el turismo sanitario, algo contra lo que la misma Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma de Madrid se ha opuesto con fuerza en reiteradas ocasiones...?

lunes, 3 de diciembre de 2012

SANIDAD PÚBLICA/SANIDAD PRIVADA

Lucia Etxebarría hace las siguientes reflexiones sobre la sanidad pública en su página de facebook y adjunta un artículo de Maria Luisa Lores Aguin, de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, que puede consultarse también en el siguiente enlace.
Reproduzco ambas cosas a coninuación:
_____________
Te voy a pedir un favor, un favor muy grande, muy importante

Mi sobrina Louisa, de doce años, está en un hospital en Austin, Texas. Sufre una enfermedad muy rara, osteomielitis guda (infección en los huesos). La diagnosticaron tarde, por un error médico. Puede que pierda la pierna. Su padre paga 225 dolares al mes en seguro médico, pero aún así está obligado a pagar parte del tratamiento. Le han...
presentado una factura de diez mil dólares.
No, no voy a pedirte que envíes dinero a una cuenta en Texas. Su padre ya está pidiendo dinero a amigos y familiares. Te pido que reflexiones sobre el hecho de si el padre de Louisa fuera camarero en lugar de técnico en IBM, Louisa ya habría perdido la pierna.

Mi hija, como sabes, o quizá no sabes, padece microtia hemifacial. En un futuro debería ser intervenida. Quizá pueda recuperar parte de la audición. Muy probablemente haya que operarle la mandíbula, que se está desviando. Quizá ella quiera que le reconstruyan la oreja. Yo llevo años pagando casi trescientos euros mensuales como autónoma. Con eso pagaba mi Seguridad Social. Si la Seguridad Social se privatiza en breve, muy probablemente ningún seguro médico costee la intervención de mi hija. Además, a día de hoy, solo un hospital en España está especializado en este tema, el Materno Infantil 12 de Octubre, un hospital que corre alto riesgo de ser privatizado. Investigar una enfermedad rara no es rentable, ya puedes imaginar lo que sucederá si privatizan el hospital.

Si tienes hijos, mañana puede ser tu hija o hijo quien padezca osteomielitis. Puedes ser tú quien sufra un cáncer. Todos pensamos que eso no nos va a pasar a nosotros, pero nadie está libre. Nadie. la enfermedad no distingue entre pobres y ricos, blancos y negros, buenos o malos. Pero la sanidad privada sí que distingue entre pobres y ricos.

Te reconozco que yo tengo seguro médico de Adeslas. Lo uso para cosas muy puntuales, el dentista, por ejemplo. Cuando he tenido un problema serio, como la enfermedad de mi hija ( microtia hemifacial) o el extraño crecimiento de los bultos en mi pecho ( que hubo que extirpar de urgencia, por si acaso), he recurrido a la Sanidad Pública porque me ofrecían mucho mejor servicio. Ni el pediatra ni el otorrino de Adeslas supieron identificar la enfermedad de mi hija. De hecho, llegaron a insinuar que yo había consumido dorgas en el embarazo porque confundieron los síntomas con una malformación de embarazo. No tenían acceso a los medios ni a los canales de investigación de ls Seguridad Social. Los escáneres de mi hija se hicieron en la Seguridad Social. Por lo tanto, cuando escucho a alguien decir " No me importa que privaticen la sanidad, porque tengo cobertura de Adeslas", le tengo que recordar que si mañana él, ella o sus hijos necesitan quimioterapia o un trasplante, se juegan la vida. Literalmente: la vida, porque es muy posible que tuvieran que pagar por ello una cantidad que muy probablemente no pudieran afrontar ( Adeslas no lo cubre todo, y cobra), y desde luego, no podrían acceder a la misma calidad que en la Seguridad Social.

Por eso me he tomado el trabajo de sistematizar este excelente artículo de Maria Luisa Lores Aguin, de dejarlo clarito y masticado. Ayer este artículo fue difundido 298 veces. Lo voy a colgar a diario, a ver si consigo que re difunda mil veces, y que iniciemos un viral., Te pido por favor, por favor, que te impliques, que lo leas, que lo hagas correr, que te des cuenta que nos jugamos mucho, que esto es importante, que no es una cuestión de PP o PSOE, sino de puro y simple bien común, y que aún estamos a tiempo de parar esta locura. Mañana puede ser tarde.

Recuerda que esto ahora sucede en Madrid, pero que va a suceder ya en Cataluña, Valencia e incluso Andalucía. Estés en la Comunidad que estés, te afecta.

HAZLO CORRER POR FAVOR
Gracias.

Ahí va:

La privatización de la sanidad pública de la Comunidad de Madrid es
“Nula de pleno derecho”

La decisión de privatizar la sanidad madrileña es de tal envergadura que no puede ser adoptada por un presidente interino ( = no votado)

Una decisión así debería discutirse en el parlamento o incluso someterse a una consulta popular.

La ausencia de transparencia y los intereses cruzados entre los que toman la decisión y los que se benefician de ella la convierten en nula de pleno derecho.

Por lo tanto no debe ser admitida por los profesionales del sistema público ni por la población de la CAM.

Nos están contando que el sistema sanitario necesita reformas "después de años de mala gestión y despilfarro".

Pero resulta que en Madrid y Valencia USTEDES llevan gestionando la sanidad desde hace más de 15 años.
Entonces: primero nos dicen que el sistema es inviable por SU mala gestión (de ustedes)
¿Dónde están sus responsabilidades?

Y ahora nos dicen que para su mantenimiento es inexcusable su privatización.
Pero:
¿ Dónde está escrito que la gestión privada sea más eficiente?
¿La de los bancos y el sistema financiero, por ejemplo?

Y si la sanidad es una ruina...
¿Por qué iba a estar interesada en su gestión una empresa privada, que por su propia naturaleza BUSCA EL BENEFICIO ECONÓMICO?

Nos dice el Consejero de Sanidad de Madrid: "Al ciudadano no le va a dar igual que el médico que le atienda sea privado o que sea funcionario".

Pero ojo: si la empresa es privada racaneará una prueba costosa o un tratamiento costoso.

De hecho las actuales aseguradoras privadas NO RENUEVAN EL CONTRATO DE SEGURO ANUAL SI UN PACIENTE NO ES "RENTABLE" o le ponen unas primas tan gravosas como para que se vaya él "voluntariamente".

No os quepa duda de que cuando TODOS los hospitales estén en manos privadas solo accederá a la sanidad quien pueda pagárselo y la pública quedará como algo residual solo de beneficencia (el Medicare americano).

El paradigma del modelo es Estados Unidos.

En Estados Unidos 47 millones de personas (de 310 millones de población) no tienen ningún tipo de cobertura sanitaria.

Ninguno

Y el que tiene "algún tipo" de seguro paga como mínimo 450$ (300€) AL MES, por unos servicios que desde luego no cubren un transplante o una quimioterapia.

La principal causa de ruina de las familias americanas está motivada por el alto precio de las prestaciones sanitarias.

Empecemos desde el principio:

2011:

Rajoy confía a Aznar, presidente de la FAES, la misión de rediseñar la sanidad pública y Aznar pone a trabajar a su fundación
- para profundizar en la privatización de la sanidad,
- implantar copagos
. y eliminar servicios

Esta noticia aparecida en los medios de comunicación en el verano de 2011 es el inicio del acelerado desmantelamiento de nuestra sanidad pública.

Los mensajes a la población quedaron meridianamente claros:
- La sanidad hay que pagarla,
--Quien no pueda solo accederá a una cartera básica
- Los centros totalmente públicos tenderán a desaparecer.

El gobierno de la CAM y su recién nombrado (aunque no votado para el cargo) presidente Ignacio González, aprovecha el trámite de los presupuestos de la comunidad para incluir la privatización de la gestión de 7 hospitales públicos.

Esto son : 1. el hospital de la Princesa, que tras esta decisión nadie reconocerá (convertido en geriátrico, sin docencia ni investigación, sin servicios punteros y con una drástica reducción de su personal) y los hospitales 2. Infanta Leonor, 3. Infanta Sofía, 4. Infanta . Cristina, 5. Tajo, 6. Sureste y 7. Henares,

Los hospitales podrán realizar su propia selección del personal, que será discrecional. ( O sea: a dedo)

Las condiciones de trabajo de los profesionales están por determinar, pero sin duda empeorarán.

( Recordemos que en las huelgas de los hospitales de gestión privada de Fuenlabrada y Alcorcón, las plantillas reclamaba igualar sus condiciones con las de los hospitales con gestión pública)[2].

Aguirre tuvo que rescatar (¡¡¡con dinero público111 ) “sus hospitales PFI” en 2010[3], cuya eficacia y eficiencia está muy cuestionada.

Y ahora “saneados” ¡¡¡ con dinero público!!! se ponen a la venta.

Es decir, nuestros impuestos sirven para hacerle ganar dinero a manos privadas.

La CAM ya ha pagado el coste total de la construcción de los nuevos hospitales, cerca de 700 millones de euros de dinero público, pero aún adeuda 4.300 millones[4].

Veremos si el Sr González sigue utilizando dinero público para pagar el canon anual, ya que

Están afectados 5.500 trabajadores.

Los que se queden, pasarán a ser contratados con las condiciones que impongan las empresas concesionarias:

Que son Capio, Grupo USP y Adeslas.

Capio está en manos de CVC, un fondo de capital riesgo británico con sede en Luxemburgo.

Capio gestiona la Fundación Jiménez Díaz, el hospital de Valdemoro, y además ha obtenido la adjudicación del hospital de Collado Villalba y el de Móstoles.

Capio gestiona en total, ya gestiona 28 centros sanitarios en 4 CCAA.

El grupo USP es propietario del hospital Quirón y de otras clínicas de Madrid y de 12 hospitales y 26 centros sanitarios en España.
El grupo USP-Quirón fue comprado en febrero 2012 por el fondo de inversión británico Doughty Hanson.

Adeslas es dueña de una multitud de Clínicas y centros médicos en Madrid, algunos de estas son socias, junto a Capio, de Madrid Medical Destination.

¿ Y quién es el presidente de Madrid Medical Destination?

El exconsejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela.

Adeslas por un lado y Sanitas por otro forman, con la CAM y Bancaja (Bankia) el grupo sanitario Ribera Salud, que también gestiona hospitales en Madrid y Valencia. El 80% de los hospitales de Adeslas pertenece a la sociedad Goodgrower y el 20% a Criteria de Caixa Catalana.

Sanitas pertenece al grupo BUPA Internacional Health Insurance, la mayor compañía privada de asistencia sanitaria del Reino Unido.

RESUMIENDO: La privatización aprobada por el gobierno popular de Madrid dejará a los hospitales públicos en manos de empresas y fondos de capital riesgo extranjeros.

El objetivo de la privatización de los hospitales de Madrid no parece ser el ahorro y la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud ya que:

1. El coste medio por cama de los 4 hospitales que hasta ahora tiene Capio es de 530.000 euros/año.
Es decir : un 36% más que el centro público de mayor coste de Madrid, el Clínico de san Carlos, con 337.565 euros anuales por cama.

2. Las entidades financieras que junto a Adeslas forman Ribera salud (La CAM y Bancaja/Bankia) son insolventes y han tenido que ser rescatadas con dinero público.
Repetimos: Rescatadas con dinero público
Estas tres entidades, La CAM y Bancaja/Bankia, juntas suponen uno de los mayores agujeros negros de la economía actual
Su gestión ha supuesto LA RUINA para la Comunidad Valenciana y para España.

3. Capio y banco Sabadell esperan las buenas nuevas del gobierno para quedarse con Ribera Salud (negociación actualmente en “stand by” por las malas condiciones económicas del grupo empresarial)

4. La sociedad Goodgrower, propietaria de Adeslas, está dedicada además al negocio del ladrillo, “poco boyante” en estos momentos.

5. El grupo USP, otro gestor privado de la sanidad madrileña, ha pasado recientemente por graves problemas financieros, que le llevaron al borde del concurso de acreedores[5].

El objetivo tampoco incrementar la competencia para mejorar la eficiencia.
No lo es porque la gestión privada se concentra en pocas empresas y estas están a su vez relacionadas entre sí:

- Adeslas y Sanitas forman parte de Ribera Salud.

- Capio podría formalizar la compra de Ribera Salud y con ello alcanzar una posición aún más estratégica en la gestión de la sanidad privada y pública en España.

-Todas las empresas privadas dueñas de la sanidad madrileña están incluidas en el la Patronal de Empresas IDIS (Instituto para el Desarrollo e Integración de la sanidad) que se reúnen para tomar decisiones conjuntas. Incluye a Adeslas, Sanitas, Capio, USP y clínicas de la Medical Destination, apoyadas por Farmaindustria y la industria de tecnologías.

¿Que subyace bajo la privatización de la sanidad pública de la CAM?

A. Los intereses cruzados:
Explican una decisión apresurada, opaca y escasamente democrática.
La verdadera intención cuya intención es la de quedarse con EL NEGOCIO de la sanidad madrileña.

1. Los patronos de la FAES, fundación que elaboró el documento de privatización de nuestro SNS, son...
¡tachán!
:el presidente, Aznar, la vicepresidenta Dolores Cospedal, y Mariano Rajoy, Ana Mato, Fernández-Lasquetty, Ana Pastor, Lamela, Acebes, Zaplana, Romay Becaría, Sánchez Camacho…

2. Algunos de estos dirigentes populares, o sus familiares directos, también pertenecen, o pertenecían durante la elaboración del documento, a Bankia (Ribera Salud) y/o a los consejos de administración o los patronatos de las fundaciones de la industria sanitaria privada.

3. Uno de los principales objetivos de Madrid Medical Destination ) es la atención al turismo sanitario de primer nivel, con lo que Lamela se convertirá en uno de los principales beneficiarios de la decisión del PP de suspender la atención sanitaria a no residentes.
MMD es, oficialmente, una sociedad privada “sin ánimo de lucro” .
Veamos lo que quiere decir " sin ánimo de lucro"
Se calcula que le permitirá ingresara Manuel Lamela una comisión de 1,8 millones de euros/año[6]

4. Entre los socios de MMD está Capio sanidad y El Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) principal grupo europeo de reproducción asistida, que se beneficia, junto al Grupo de Reproducción Asistida Quirón, de la no cobertura de este servicio por la sanidad pública, así como Capio, Sanitas y Adeslas, que incrementarán sus clientes en este y otros servicios que se eliminarán de la cartera básica del SNS (decreto 16/2012)

5. Romay Becaría es patrono de la fundación renal FRIAT, concertada con la sanidad pública.

6. Rodrigo Rato es ex-director de la Caja Madrid de Bankia (Ribera salud)

7. La presidenta de Genómica, de la farmacéutica Zeltia, empresa patrocinadora de las empresas beneficiarias (IDIS) es Rosario Cospedal. Sí, la hermana de hermana de Dolores.

B. La privatización de los hospitales públicos de Madrid oculta, además, el fracaso de la gestión sanitaria del gobierno de Aguirre.
Porque sus nuevos hospitales solo tienen cabida en los presupuestos y en la asistencia sanitaria de la Comunidad si previamente se desmantelan los hospitales públicos.
Esos hospitales gozaban de un gran prestigio antes de someterse al rodillo de la expresidenta.

C. Con esta maniobra privatizadora se compensan las pérdidas de una red de empresas y entidades financieras con grandes problemas de tesorería.
Esta red de empresas y entidades financieras está vinculada a cargos del PP:

Coste camas gestión privada: 434.686 €/año
Gestión pública 277.375 €/año (2010)
El coste medio de los 4 hospitales que hasta ahora tiene CAPIO en la CCAA Madrid: 530.000 euros/años (gestión privada)
Coste medio cama Hospital Clínico San Carlos de Madrid: 337.565 euros/año (gestión pública)

Fuente:
Maria Luisa Lores Aguin
Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

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[1]El periódico.com. 27 de junio de 2011
[2]Attac. Madrid. 5 de noviembre de 2012
[3]El país. 24 de octubre de 2012
[4]Fernández S. FADSP
[5]ElConfidencial.com. 28 de junio de 2011
[6]CincoDías. 19 de julio de 2011


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Esto, ya, lo pongo yo.
La sanidad privada es así. Si tu covertura no da para hacer diagnosticos precozmente y tratamientoS eficaces -los que sean- con prontitud..., mueres. Ya lo dicen en EEUU. Allí, si enfermas gravemente..., o te mueres o te arruinas. Nuestros queridos políticos (adviértase la ironía) nos encaminan en esa dirección.
 Porque las empresas privadas, para ser rentables, rechazarán exploraciones y tratamientos costosos aunque tu vida dependa de ello. Son tan innumanas, o más, que las entidades bancarias.


Y esto es lo que dice el GRAN MENTIROSO.


Ahora, lo que dice Antonio Burgueño, Director General de Hospitales de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma de Madrid (promotor del modelo Alzira).

Que no es el único que tiene cosas que decir...


Y si quieren saber algo más sobre lo que se ha hecho al respecto en el Reino Unido, adviertan las chapuceras diferencias en este artículo de Soledad Gallego-Diaz en El Pais.


Un poco más de conocimiento, no nos viene mal:





Y, si se desea, se puede acceder directamente a algunos datos sobre el gasto sanitario en España o, si se prefiere, a un estudio sistemático de las diferencias existentes entre los sistemas sanitarios públicos y privados y hacia dónde se está conduciendo la sanidad madrileña, y española, publicado en el prestigioso British Medical Journal.
Tembién es recomendable contemplar el documental que estrenó en 2007 Michael Moore, SICKO. Donde muestra la realidad de las aseguradoras privadas estadounidenses.

Y, finalmente, conviene escuchar lo que dice Rafael Bengoa, ex-consejero de Sanidad del Pais Vasco y asesor de Obama.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

EL (costoso) MODELO ALZIRA

En la misma línea del post anterior, pero desde otra perspectiva. Cuando la Consejería de Sanidad madrileña pretende imponer el llamado “modelo alzira” valenciano para llevar a cabo una gestión privada de la salud pública, el programa “El intermedio” de la cadena televisiva “La Sexta” (grupo Antena3) que lidera José Miguel Monzón Navarro, alias “el gran wyoming”, ha realizado este humorístico pero certero resumen de lo que cuesta realmente este tipo de experimentos. Y aportan alguna idea de quienes están detrás del citado modelo.

Si tenemos en cuenta de cómo le van las cuentas a la Comunidad Autónoma de Valencia, no quiero ni pensar en lo que nos espera a los madrileños.

Por esto opino que no debería darse al sector privado la gestión de un bien común y necesario como es la salud. Todo el dinero colocado en ella es una inversión de futuro; no un negocio. Pero aquí no se entiende. Es como la inversión en I+D... Nuestros próceres sudan cuando tienen que explicarla..., porque no la han interiorizado aún.
¡Qué pena de país!
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